La importancia del set & setting
Muchas veces pensamos que una experiencia comienza en el momento en que consumimos algo. Pero la realidad es que el viaje empieza mucho antes.
Tu estado de ánimo, lo que estás pensando, el lugar donde te encuentras, las personas que te acompañan y hasta tus expectativas pueden formar parte de la experiencia.
Por eso existe un concepto importante que vale la pena conocer: set & setting. Dos elementos que pueden ayudarte a entender por qué una misma experiencia puede sentirse completamente diferente dependiendo del momento.
¿Qué es el set & setting?
De forma sencilla, el set se refiere a tu estado mental y emocional, mientras que el setting tiene que ver con el entorno en el que te encuentras.
Es decir: cómo te sientes por dentro y qué está pasando a tu alrededor.
No se trata únicamente de elegir un lugar bonito o poner una buena playlist. Se trata de prestar atención al momento completo y preguntarte si realmente te sientes cómodo, tranquilo y preparado.
1. El set: ¿cómo te sientes contigo?
Antes de cualquier experiencia, vale la pena hacer una pequeña pausa y preguntarte cómogomita te encuentras.
- ¿Estoy tranquilo?
- ¿Estoy preocupado por algo?
- ¿Tuve un día complicado?
- ¿Estoy sintiendo ansiedad o estrés?
- ¿Realmente quiero vivir esta experiencia ahora?
No tienes que sentirte perfecto para disfrutar un momento, pero ser consciente de tu estado emocional puede hacer una gran diferencia.
Ignorar por completo lo que sientes y esperar que algo externo solucione todo lo que ocurre internamente no siempre es la mejor idea.
El cannabis no te convierte en alguien que no eres
Existe una idea equivocada de que consumir cannabis puede hacer que automáticamente te conviertas en una versión completamente diferente de ti mismo.
Pero una experiencia no borra quién eres, tus pensamientos o lo que estás sintiendo.
No se trata de escapar de ti.
En muchas ocasiones, la experiencia puede sentirse más intensa porque ciertos pensamientos, emociones o sensaciones que ya estaban presentes reciben una atención diferente.
Por eso es importante recordar algo: el viaje no llega a reemplazarte. El viaje parte de ti.
2. Escapar no es lo mismo que disfrutar
Todos necesitamos desconectarnos de vez en cuando. Descansar, escuchar música, ver una película o simplemente pasar una tarde sin pensar demasiado en las responsabilidades puede ser necesario.
Pero existe una diferencia entre tomarte un momento para relajarte y utilizar cualquier experiencia como una forma constante de evitar lo que estás sintiendo.
Si estás pasando por un momento complicado, puede ser más útil reconocerlo primero.
Preguntarte qué necesitas realmente también es una forma de cuidarte.
3. El setting: crea un espacio donde te sientas cómodo
El entorno también forma parte de la experiencia.
Un lugar incómodo, desconocido o lleno de situaciones estresantes puede sentirse completamente diferente a un espacio donde sabes que estás seguro y puedes relajarte.
Antes de empezar, piensa en cosas sencillas:
- Elige un lugar seguro y conocido.
- Evita ambientes donde puedas sentirte presionado.
- Busca estar con personas de confianza si prefieres compañía.
- Prepara agua y snacks.
- Pon música que te haga sentir cómodo.
- Evita tener pendientes importantes.
No necesitas crear una producción de película. A veces basta con estar en un lugar donde puedas sentirte tranquilo.
4. La compañía también cambia la experiencia
Las personas que están contigo pueden influir mucho en cómo te sientes.
Estar rodeado de gente con la que puedes ser tú mismo no es igual que encontrarte en un ambiente donde sientes la necesidad de actuar, demostrar algo o seguir el ritmo de los demás.
No tienes que consumir solo porque los demás lo están haciendo.
Y tampoco tienes que hacer más de lo que realmente quieres solo para encajar en el plan.
Una buena compañía entiende los límites, respeta las decisiones y no convierte la experiencia en una competencia.
5. No conviertas la experiencia en una expectativa imposible
A veces llegamos a un momento esperando que sea increíble, transformador o exactamente como lo imaginamos.
Pero cada experiencia puede ser diferente.
La música puede sentirse distinta. Una conversación puede volverse más interesante. Tal vez quieras reír, dibujar, descansar o simplemente quedarte sentado disfrutando del momento.
No existe una forma correcta de vivir cada experiencia.
Intentar controlar cada detalle o perseguir una sensación específica puede hacer que olvides algo importante: simplemente estar presente.
6. Hazte una pausa antes de empezar
Antes de cualquier plan, intenta hacer un pequeño check-in contigo.
Pregúntate:
- ¿Cómo me siento hoy?
- ¿Me siento cómodo en este lugar?
- ¿Estoy con personas de confianza?
- ¿Tengo responsabilidades importantes después?
- ¿Estoy tomando esta decisión porque realmente quiero?
Estas preguntas no buscan complicar el momento.
Al contrario: te ayudan a llegar a él con más conciencia.
7. Tu intención puede cambiar la forma en que vives el momento
No necesitas tener una intención profunda o convertir cada experiencia en una sesión filosófica.
A veces tu intención puede ser tan sencilla como:
- Quiero relajarme después de una semana pesada.
- Quiero escuchar un álbum completo.
- Quiero pasar tiempo con mis amigos.
- Quiero tener una tarde creativa.
- Quiero simplemente descansar.
Tener claro qué quieres hacer puede ayudarte a preparar mejor el ambiente.
Porque muchas veces el mejor plan no es el más elaborado, sino el que realmente coincide con cómo quieres sentirte.
8. Escucha lo que necesitas
A veces el mejor momento para consumir es simplemente... no hacerlo.
Si no te sientes cómodo, estás demasiado preocupado, cansado o simplemente no tienes ganas, está bien cambiar de plan.
No tienes que obligarte a vivir una experiencia solo porque ya estaba planeada.
Escuchar tus propios límites también forma parte de una relación más consciente contigo mismo.
El viaje empieza contigo
Una gomita, una canción, una película o cualquier elemento del plan puede formar parte de la experiencia.
Pero nada de eso existe separado de ti.
Llegas al momento con tus pensamientos, emociones, recuerdos, expectativas y energía del día.
Por eso, antes de pensar únicamente en qué vas a consumir, también vale la pena preguntarte cómo llegas a ese momento.
Pequeños detalles para preparar tu momento
- Busca un lugar seguro y cómodo.
- Evita conducir o realizar actividades de riesgo.
- No te sientas presionado por otras personas.
- Ten agua y algo de comer disponible.
- Elige actividades tranquilas.
- Respeta tus propios límites.
- Permítete cambiar de opinión.
La preparación no tiene que ser complicada. Se trata de crear las condiciones necesarias para sentirte cómodo y cuidar de ti.
Conclusión
El viaje no comienza cuando abres el empaque.
Empieza desde cómo amaneciste, qué estás pensando, dónde estás y con quién decides compartir el momento.
El cannabis no tiene que convertirse en una forma de escapar de quién eres. Una experiencia más consciente comienza cuando entiendes que no necesitas desaparecer para disfrutar.
Porque al final, el viaje no viene a inventarte una nueva versión de ti.
Simplemente puede hacer que mires desde otra perspectiva lo que ya existe dentro y alrededor de ti.
Así que antes de la gomita, prepara el momento. Porque el viaje empieza mucho antes. 🌴